
De todos los defectos humanos uno de los que más detesto es, sin duda, la ingratitud. Hace unos días fueron liberados los marineros del atunero Alakrana y felizmente todos ellos están sanos y salvos.
En los días siguientes se han ido sabiendo a través de los medios algunos detalles de la liberación y como han sido las reacciones de los implicados y de sus familias.
Vaya por delante que el sufrimiento que toda esa gente ha soportado ha tenido que ser sin duda alguna tremendo, y que no se lo deseo a mi peor enemigo. También es bien cierto que para la mayoría de nosotros los detalles de lo que ahí dentro ha ocurrido y lo que las familias han pasado sólo lo saben ellos. Ahora bien, no creo que sea un asunto de que los marineros y sus familias deban agradecer nada a nadie, allá cada uno con su forma de ser o incluso con sus creencias, pero lo que me resulta tremendamente indignante es que después de que el gobierno de España haya invertido una cantidad de recursos tremendos a lo largo de cincuenta y pico días, que haya movilizado a un montón de gente de varios ministerios y que éstos se hayan pasado días enteros con sus noches en la delicada, muy difícil, y por lo que se ve también ingrata labor de liberar a los secuestrados, ahora resulta que varios de los marineros vascos del Alakrana se dedican a criticar públicamente y con bastante crudeza la acción del gobierno; y mientras tanto, por cierto, nadie habla de la responsabilidad del armador en todo este asunto, teniendo muy en cuenta que el barco había sido advertido de que no entrará en esa zona de pesca porque estaba fuera del área de protección que les ofrecían nuestros barcos.
Vivivr para ver; adiós amigos.
martes, 1 de diciembre de 2009
Ingratitud
lunes, 1 de junio de 2009
GM Breakdown

La noticia del día de hoy ha sido que General Motors, después de varios meses amagando la jugada, finalmente hoy se ha declarado en suspensión de pagos. Una de las factorías de vehículos más antiguas del planeta, y hasta ahora la más rica y potente, se ha ido a la quiebra. Al parecer sobre unos 22,000 empleados directos perderán su puesto de trabajo en los Estados Unidos. Sin embargo, con este tipo de empresas el drama va mucho más allá, pues probablemente, un número mucho mayor de empleados, asalariados de firmas que dependían de manera más o menos directa de GM también se quedarán en la calle.
Al parecer los gobiernos americano y canadiense pretenden frenar el golpe comprando 3/4 partes de los activos de la empresa, para que esta pueda seguir funcionando, lo cual supone un eslabón más del plan de asistencia a la economía que Bush emprendió y que Obama y sus socios Europeos y asiáticos siguen aplicando. la pregunta es, ¿hasta cuándo seguirán los estados interviniendo y financiando el caos creado por unos pocos (muchos de ellos escondidos ahora de la luz pública, y gozando de retiros dorados), y que ahora, como siempre ocurre, lo vamos a pagar entre todos?
Porque también hay otra opción, que sigamos estatalizando aquí y allá, y que entonces los gurús del neoliberalismo y del mercado libre nos conduzcan sin remisión a un estado socialista. Visto así casi lo prefiero. Sin embargo me temo que la cosa va ser que para pagar las deudas se utilizará dinero público, pero para cuando los beneficios vuelvan -si ocurre- ningún contribuyente va a ver ni un duro y los beneficios se los llevarán los de siempre.
Lo siento, el discurso me ha salido un poco populista. Pero el fondo está claro. Creo.
Hoy no queda apenas casi nada. Lyrics

Hoy no queda apenas casi nada
del fuego que hicimos ayer
hoy se terminó ya la batalla
y tan solo queda recoger
Siempre me queda esa extraña sensación
cuando algo se acaba y al final
por duro que fuera se le da la extrema unción
uno dos y tres y vuelta a empezar
Cambiarlo todo esa es la solución
si algo no funciona hay que cortar
y entonces intento utilizar la razón
un cambio de look para acabar
y si esta historia no fue así
no me intentes convencer
que no creo en héroes de papel
que me vengan a salvar
empiezo a estar ya algo cansado
de oír siempre la misma canción
esa historia de buenos y malos
esa extraña estatua de hormigón
Siempre me queda esa extraña sensación
cuando algo se acaba y al final
por duro que fuera se le da la extrema unción
uno dos y tres y vuelta a empezar
y si esta historia no fue así
no me intentes convencer
que no creo en héroes de papel
que me vengan a salvar
Lyrics by M.Suárez
jueves, 28 de mayo de 2009
Gran Barcelona.

Soy aficionado al fútbol, deportivista de corazón, y confieso que en muchas ocasiones también anti-madridista y anti-barcelonista. Pero ante todo, me gusta el fútbol como espectáculo. Quiero decir con esto que los partidos de mi equipo los veo porque soy seguidor, e independientemente de lo bien o mal que lo estén haciendo existe la emoción del resultado que te mantiene ahí por el amor a tus colores. Sin embargo, los demás partidos sólo me interesan si el espectáculo es bueno. Y durante esta temporada el únido equipo -al menos en España- que me aseguraba esto era el Barcelona. O sea, que he visto bastantes partidos del Barça este año. Y la verdad es que aún no siendo culé, he disfrutado con el fútbol honesto y fresco del equipo de Guardiola. Siempre al ataque, nunca especula, y además es un equipo que apenas da patadas. De lo mejor que he visto nunca. ¡¡Felicidades Barcelona!!
miércoles, 27 de mayo de 2009
Impresiones de un viajero
Hoy quisiera subir a mi blog un artículo que he leído (en el país digital) a instancia de mi amigo John Salinero, que he disfrutado leyendo y que me gustaría compartir con quien aquí se acerque. Trata de como nuestro país se ha desarrollado y transformado tanto socialmente como a nivel físico y demográfico. Me parece muy acertado en su gran mayoría:
Entre la derrota definitiva de Napoleón, hacia 1814, y la Primera Guerra Mundial transcurren 100 años de paz entre los Estados europeos, con mínimas interrupciones no demasiado lesivas. En esos 100 años el continente pasa de la sociedad estamental del Antiguo Régimen, con abrumadora mayoría de población campesina y un modo de vida casi medieval, a la moderna sociedad metropolitana y la tecnificación rampante. Es el salto del París que toma la Bastilla al de Haussmann, de la campiña de Jane Austen al Londres de Dickens. Un súbdito que se mueve en 1814 a pie, a caballo o a vela, se traslada en 1914 en ferrocarril, naves a vapor o en avión. El mundo material había cambiado más aceleradamente en aquellos 100 años que en los 2.000 anteriores.
Eso no sucedió en España, o sucedió de un modo notablemente enclenque: la sociedad española de la Segunda República se parecía más a la francesa del Antiguo Régimen que a la del siglo XX. Cuando comienza la tecnificación, hacia 1810, este país era un trozo de África clavado en Europa. Los soldados franceses de la guerra napoleónica debían de juzgar a la población rural española más o menos como los marines americanos a la de Irak: tribus analfabetas, de un arcaísmo insondable, fanáticos de su religión, sujetos a la esclavitud política y contentos con ella. La guerra de guerrillas, ese infame invento español, no difiere demasiado de lo que ahora usa Al Qaeda.
Cuando en 1906 publica Baroja su trilogía de La lucha por la vida, un monumento literario que pocos quieren recordar (su mejor trabajo, a mi modo de ver), el retrato de Madrid que allí se expone es demoledor. Ciertamente, Baroja escribe estampas negras a la manera de los grabados de su tío Ricardo, pero es imposible no reconocer en ellas un aspecto verídico de la vida española de comienzos del siglo XX, confirmado por viajeros, antropólogos, fotógrafos, periodistas y otros artistas. Son estampas desgarradas de gente degenerada por la miseria, pero que vive a diez minutos de la Puerta del Sol. Y son legión. El volumen menos vivo de la trilogía, Aurora roja, feroz caricatura del anarquismo que se iba expandiendo entre el lumpen, cierra toda puerta a la esperanza. Parecía que España iba a fundirse para siempre con el continente africano.
Si uno lee lo que escribía Azaña poco después, por ejemplo la célebre conferencia El problema español que dio en la Casa del Pueblo de Alcalá de Henares en 1911, se tiene la impresión de estar asistiendo a una escena de la trilogía barojiana, pero en el ámbito de la política. Azaña muestra la abyección moral en la que se ha sumido un pueblo dominado por caciques brutales y una jefatura del Estado que incita a la corrupción, el crimen y la barbarie.
España no había dado el gigantesco salto de sus vecinos y había perdido el siglo XIX como quien olvida una maleta en la estación. Ese atraso de 100 años lo llevaría colgado del cuello otro siglo, como el albatros muerto del viejo marinero, porque tampoco la España de Franco avanzó un paso hacia la cordura económica hasta los años sesenta y sólo en 1980 comenzaría seriamente la evolución material y política que Europa había emprendido 100 años antes. Creo que no será exagerado decir que con Felipe González entró por fin el capitalismo (es decir, la democracia) en España, ya que lo anterior ni siquiera puede calificarse de capitalismo: estaba demasiado próximo al feudalismo, cuando no al despotismo dieciochesco.
Si uno examina los 100 años que han transcurrido desde aquellos textos de Baroja y Azaña hasta hoy, no puede extrañarse de la enormidad de agujeros, retrocesos, equívocos, chapuzas, cortocircuitos o puntos ciegos que aún quedan por resolver en la democracia española (tan poco europea, tan hispanoamericana) y en la vida material de los españoles. El abrumador poder del Estado, la burocracia asfixiante, el feudalismo fáctico, los privilegios de los poderosos, la arrogancia de los eclesiásticos, la nulidad de la enseñanza, la barbarie tolerada y aún azuzada por políticos y jueces, el narcisismo regional, la exigua ilustración de las clases dirigentes, no es nada más, en fin, que pura herencia.
Todo lo cual resulta de haber tenido que cubrir dos siglos en uno solo. Nos quedamos sin siglo XIX, de modo que lo recorrido a partir de 1980 ha sido vertiginoso. Como es lógico, todavía arrastramos mucha incuria del siglo perdido, la cual afecta a millones de ciudadanos a través de abusivos monstruos feudales como Renfe, las eléctricas o Telefónica, incapaces de adaptarse a las normas europeas, ya que en lugar de servir a sus clientes son los clientes quienes sirven a estas compañías. Un atraso que comparten con partidos políticos desprestigiados que se protegen con una especie de sindicalismo vertical. Han aprendido mucho de Italia, también es cierto.
El cambio más evidente y espléndido tengo para mí que se ha producido en las ciudades de provincias, las pequeñas y las medianas, que hace 40 años eran poblachones en los que apenas se veía por las calles a unas viejas de pañoleta negra, labriegos sarmentosos y bobos bizcos, como en las películas de Buñuel, pero que hoy forman el hábitat más confortable del país.
Ahí es donde la vida resulta ahora más civilizada, provechosa y sociable. Casi todas han convertido sus centros históricos en peatonales, han reparado los monumentos que se caían a pedazos, han abierto espacios para el paseo o la reunión, han agilizado los servicios y han mejorado enormemente el transporte hacia los centros urbanos decisivos. Yo diría que la tarea más productiva del periodo democrático, hasta hoy, ha sido la redención de las ciudades provincianas.
Las grandes urbes, por el contrario, no han logrado hacer más fácil la vida a quienes no tienen más remedio que vivir en ellas. Todavía Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla sufren el caudillaje de los automóviles, la agresión de los ociosos violentos, el abuso de las compañías de servicios, la inepcia de los burócratas, la impunidad del crimen o el envenenamiento del aire. Aunque hay grandes diferencias, naturalmente.
Barcelona, que había emprendido una senda de regeneración bien dirigida por técnicos capacitados, ha caído en los últimos años en un oportunismo de aficionados sin formación alguna que la está destruyendo como ciudad civilizada. Madrid, por el contrario, ha dejado de ser aquel corralón barroco y es hoy una agradable ciudad neoclásica. Es cierto que el sentimentalismo de la Guía Michelin y su romanticismo filisteo todavía valoran más Gante que Dresde, el gótico que el neoclásico, pero algún día tendrá que corregirse, aunque sólo sea por la fatiga que causa la repetición de un cliché.
Curiosamente, los ciudadanos de Barcelona, ciudad cada vez más levantina, es decir, sucia, ruidosa, ineficaz y jaranera, adoran su ciudad y la tienen por la más homérica de las creaciones, de manera que sus munícipes no tienen que hacer absolutamente nada para contentar a una población que vive en el éxtasis. Por el contrario, todos los madrileños con los que he hablado detestan a su ciudad, la odian fieramente, lo que sin duda es un acicate para que los responsables políticos y municipales suden para complacer a una ciudadanía que les está escrutando hasta el más mínimo movimiento. Ventajas de aquellos lugares en los que existe oposición.
Sin embargo, una vez redimidas las provincias, no estaría mal emprender la reforma de las capitales para hacerlas más habitables y racionales, menos cautivas de la corrupción, el crimen tolerado y el clientelismo. La ruina económica va a facilitar, creo yo, esa limpieza municipal. Quizás el próximo capítulo de la democracia española pase más intensamente por esa regeneración urbana que por las Cortes.
martes, 26 de mayo de 2009
Todo lo que sea debatir bienvenido sea. Por lo tanto antes de criticar nada quiero dejar claro, que debatir, por ineficaz que parezca, simpre deja algo tuyo en tu interlocutor y algo de él/ella en ti y en los que escuchan.
Todo esto viene a colación porque ayer por la noche estuve viendo y escuchando el debate para las elecciones europeas entre Mayor Oreja y López Aguilar.
Lamentablemente, e igual que había ocurrido en los debates de hace un año Zapatero vs. Rajoy, me queda la sensación de que en realidad estamos ante dos buenos oradores que utilizan sus armas para dejar en evidencia a su oponente, pero que no logran enfocar debidamente cual es el objetivo en cuestión, y cuales son sus ideas, programas, y líneas de actuación previstas para cuando, dado el caso, tengan que tomar decisiones.
Mayor Oreja, como era previsible, llevó el debate al tema del desempleo, y cómo de mal, según él, está gestionando el gobierno la crisis. En ningún momento quiso abordar los problemas españoles desde una clave europea, ni quiso ahondar en los grandes cambios y desafíos que tendrá que afrontar la UE en los próximos años. Por su parte, López Aguilar, como no podía ser de otra manera, no evitó el cuerpo a cuerpo, y se defendió atacando los puntos débiles de la derecha liberal. Estamos manejando, como otras tantas veces la carta del miedo a la derecha, sobre todo a esa más radical, que bien podría encarnar Mayor Oreja. Le reprocho, que no haya nada de temas que nos preocupan bastantye a los gallegos, como el tema de la leche, la pesquería, o los fondos de cohesión.
En definitiva, el PP juega la baza del descontento social, pero deberíamos tener en cuenta los ciudadanos, que precisamente en estos momentos difíciles, es cuando más debemos alejarnos de posturas nacionalistas y radicales, y cuando más necesitamos políticas sociales fuertes, para crear un futuro más seguro y próspero.

GREEN
I left my life to go to live somewhere that has no name
The greenest place that I have never, ever seen
It’s near here if you wanna come with me
The only thing you’ve gotta be is an open minded man
Be a open-minded man.
Don’t worry now it’s time to feel the raindrops on your skin
If you are mad, you should be glad because here that is fine
And I must say you don’t have to face any duties at all
The only thing you’ve gotta be is a completely free lad
Be a completely free man
It seems many people think, they’ve got many lives to live
But there is really only one, we should never forget that
So I’m not gonna take you home tonight
We’ll see the stars risen up in the sky
If you let me love you, I will make you fly
Let’s spend everyday as if it was the last
Once someone asked me how he could get into my green place
I told him: you must forget all that you’re always worried of
Leave your unreal, material world and seek inside your soul
If you do so, easily you’ll know how to find your greenest place
You will find the happiness
It seems many people think, they’ve got many lives to live
But there is really only one, we should never forget that
So I’m not gonna take you home tonight
We’ll see the stars risen up in the sky
If you let me love you, I will make you fly
Let’s spend everyday as if it was the last
miércoles, 19 de noviembre de 2008
G-22: Los objetivos son los objetivos

Finalmente hemos conseguido ir. Y en el paquete también se vino Holanda. Los esfuerzos diplomáticos de nuestro presidente y sus allegados más próximos han dado sus frutos y por lo tanto la voz de España fue oída en Washington.
Sin embargo, me queda el poso de que: `y todo este trabajo, ¿para un discurso de diez minutos escasos?´, realmente mereció la pena la movilización de tantos recursos sólo para eso.
Si esto es el inicio de un grupo de trabajo (para diseñar una nueva regulación y mecanismos financieros) ¿G-20/21/22? en el que España será miembro permanente, tiene lógica y debemos estar. Celebro que así sea.
Si no fuera así, sólo lo entendería si Zapatero pretendiese dar un golpe ideológico a esta crisis, y se hubiese manifestado, durante su actuación en la cumbre, en el sentido de que no podemos permitir que el libre mercado en el que vivimos, esté gobernado por el capitalismo brutal y empobrecedor de nuestras sociedades, y que predican las grandes corporaciones que gobiernan el mundo. Como esto último no se ha dado -al menos en este primer encuentro- entonces supongo que el objetivo era, o es, que España ocupe un puesto de relevancia en los foros de decisión como el que nos ocupa.
El objetivo está claro y parece que los líderes no se quieren apartar ni un ápice de él. Lo que urge es arreglar las finanzas internacionales para que los países ricos podamos seguir consumiendo como veníamos haciendo o, si es posible, más.
Por lo tanto, esta primera cumbre de los mercados financieros mundiales ha servido básicamente para que los líderes mundiales se comprometieran a que van a reactivar el sistema, a que a partir de ahora va a haber luz y taquígrafos para todo lo que se haga, en que hay que renovar las estructuras financieras mundiales, y en que nadie va a adoptar medidas proteccionistas, no vaya a ser que nos ocurra lo del 29.
Además, se hace saber que esto todo no va ser fácil y que llevará un tiempo, y por ello es perentorio no alejarse un ápice del objetivo marcado.
En mi opinión, tal vez la crisis no sea debida tanto a que unos individuos con mucho poder y dinero con ansias de más y más, cometieran riegos excesivos y se la pegaran, -eso es parte de la esencia del capitalismo y del libre mercado-, sino a la parte cíclica y de purga que hay en la economía, y también, quizás debería decir... sobre todo, a que en los últimos 20 años han aparecido o se han incorporado al mercado global nuevos mercados -China, India, oriente medio, Rusia- con una enorme potencia demográfica y de recursos. Esto ha creado nuevas oportunidades de inversión y también riqueza, pero al mismo tiempo ha provocado que la riqueza haya ido cambiando de manos y se haya deslocalizado.
A donde quiero llegar es a que los compromisos adoptados por los gobernantes apuntan en la dirección de que quieren arreglar un sistema financiero que se ha quedado obsoleto, cuando lo que se debería hacer es diseñar uno nuevo que tenga en cuenta factores a nivel planetario, y que adopte medidas no sólo encaminadas a mejorar la transparencia de nuestros mercados sino también a crear riqueza allí en donde no la hay y hay recursos para ello.
Peo bueno, todo eso es utopía, ya se sabe, los objetivos son los objetivos.
viernes, 6 de junio de 2008
Chris Hedges; Pablo Pombo

Hoy, como habitualmente suelo hacer, me he dado una vuelta por la blogosfera progresista, y navegando me he encontrado una de esas perlas en forma de blog que de vez en cuando se abren en tu pantalla y te reconcilian con el pensamiento humano.
El blog en cuestión es ``el borrador.blogspot.com´´ de Pablo Pombo y en él pude leer un post maravilloso en el que Pablo introducía un fragmento de un discurso que el periodista Chris Hedges -ganador de un premio Pultizer- hizo el pasado 28 de Mayo en la americana universidad de Furman.
Me ha parecido tan brillante y clarificador que no he podido resistir la tentación de colgarlo en mi blog:
"Yo vivía en un país que se llamaba América. No era un país perfecto, sobretodo si eras un afroamericano o un americano nativo, o un descendiente japonés durante la Segunda Guerra Mundial, o pobre, o homosexual, o una mujer, o un inmigrante; pero era un país que quería y honraba. Aquel país me daba esperanza. Pagaba a sus trabajadores sueldos que eran la envidia de todo el mundo. Aseguraba que aquellos trabajadores, por los sindicatos y los defensores de la clase trabajadora en los medios de comunicación y en el Partido Demócrata, tenían protección social y pensiones. Ofrecía una buena educación pública. Honraba los valores democráticos básicos y tenía en estima el estado de derecho, incluyendo la legalidad internacional y el respeto de los derechos humanos. Tenía programas sociales para los niños y los parados y la seguridad social para cuidar de los más débiles de entre nosotros, los enfermos mentales, los mayores y los indigentes. Tenía un sistema de gobierno que, por muy defectuoso que fuese, se dedicaba a proteger los intereses de sus ciudadanos. Ofrecía la posibilidad de un cambio democrático. Tenía medios de comunicación diversos e íntegros para dar voz a todos los segmentos de la sociedad, incluyendo a los más allá de nuestras fronteras, para comunicarnos las verdades desagradables, para desafiar a los poderosos, para explicarnos a nosotros mismos.
No soy ciego a las imperfecciones de aquella América, o los fracasos para lograr sus ideales dentro y fuera de casa. Pasé 20 años de mi vida en América Latina, África, Oriente Próximo y en los Balcanes como corresponsal, informando en países donde se cometían crímenes e injusticias en nuestro nombre: durante la guerra de los contras en Nicaragua o el maltrato de los palestinos por las fuerzas de ocupación de Israel. Pero había mucho que era bueno, decente y honorable en nuestro país. Y había esperanza.
El país en el que vivo ahora utiliza esa mismas palabras para describirse, los mismos símbolos e iconografía patrióticos, los mismos mitos nacionales pero sólo queda la cáscara. América, el país de mi nacimiento, el país que me formó y me modeló, el país de mi padre, del padre de mi padre y de su padre también, extendiéndose hasta las generaciones de mi familia que estuvieron aquí para la fundación del país, está tan disminuido que casi no se le puede reconocer. No sé si esta América volverá, pero rezo y trabajo para su vuelta.
El "consentimiento de los gobernados" se ha convertido en una frase vacía. Nuestros libros de texto sobre las ciencias políticas son obsoletos. Nuestro estado, nuestra nación, ha sido raptada por oligarcas, empresas y una elite política estrecha de miras y egoísta; un pequeño grupo de privilegiados que gobierna en nombre de unos intereses adinerados. Estamos experimentado, como lo escribió John Ralston Saul "un golpe de estado a cámara lenta". Nos están empobreciendo - legal, económica, espiritual y políticamente -. Y a menos que invertamos esta tendencia, a menos que arrebatemos el Estado de las manos de las corporaciones, seremos aspirados por el mundo oscuro y turbulento de la globalización donde sólo hay amos y siervos; donde el sueño americano no es más que eso, un sueño; donde los que trabajan duro para ganarse la vida ya no pueden ganar un sueldo decente para mantenerse a sí mismos y a sus familias, en las fábricas de China o en el Cinturón del Óxido de Ohio; donde la disconformidad democrática está condenada como una traición y se silencia sin piedad. […]
¿Cómo hemos llegado tan lejos? ¿Cómo ocurrió? En una palabra: desregulación, el desmantelamiento sistemático del capitalismo ordenado, que era la marca del estado democrático americano.
Nuestro declive político ocurrió por culpa de la desregulación, la revocación de las leyes antritust y la transformación radical de la economía manufacturera en una economía de capital. Este entendimiento llevó a Franklin Delano Roosevelt, el 29 de abril de 1938 a enviar un mensaje al Congreso, titulado "Recomendaciones al Congreso para Contener los Monopolios y la Concentración del Poder Económico".
Escribió: "La primera verdad es que la libertad de la democracia no está a salvo si la gente tolera el crecimiento de un poder hasta que esté más fuerte que el estado democrático mismo. Esto, en su esencia, es fascismo: que un individuo, un grupo u otro poder privado controle y tenga en propiedad el gobierno. La segunda verdad es que la libertad de una democracia no está a salvo si su sistema de negocios no brinda empleo, ni produce ni distribuye los bienes de tal manera que sostenga un nivel de vida aceptable". […]
La clase trabajadora tiene todo el derecho de estar, para robarle la expresión a Obama, amargada con las elites liberales. Yo estoy amargado. […]
Los seres humanos no son productos. No son bienes. Se afligen y sufren y se desesperan. Crían a hijos y luchan para mantener a las comunidades. La división creciente entre clases no se puede entender, a pesar de la insinceridad de muchos medios de comunicación, con complicadas series de estadísticas o con la absurda y utópica fe en la globalización irregulada y acuerdos comerciales complicados. Se entiende en la mirada de un hombre o de una mujer que ya no gana bastante dinero para vivir con dignidad y esperanza. […]
Un mundo basado en reglas es importante. La creación de organismos y leyes internacionales, la santidad de nuestros derechos constitucionales, nos han permitido ser un estado preeminente – cuya mejor vertiente busca respetar y defender el estado de derecho. Si destruimos los frágiles y delicados órdenes nacional e internacional; si permitimos que George Bush cree un mundo donde la diplomacia, la cooperación, la democracia y la legalidad son inútiles; si permitimos que estas salvaguardas internacionales y domésticas se vengan abajo, nuestra autoridad moral y política se desplomará. Erosionaremos la posibilidad de cooperación entre naciones-estados, incluyendo nuestros aliados más cercanos. Perderemos nuestro país. […]
Si no entendemos el veneno de la guerra - si no entendemos a qué punto este veneno es mortal – nos puede matar igual que la enfermedad.
La esperanza, escribió San Agustín, tiene dos hermosas hijas. Son la ira y la valentía. La ira ante el estado de las cosas y la valentía, para cambiarlas. Estamos al borde de una gran dislocación económica, una que precipitará a millones de familias fuera de sus hogares a una aflicción financiera severa, una que amenaza con desgarrar el tejido de nuestra sociedad. Estamos luchando en una batalla que devora vidas y capital, que no se puede ganar en el fondo. Nos dicen que tenemos que renunciar a nuestros derechos para estar a salvo, para que nos protejan. En resumen, nos meten miedo. Nos dicen que renunciemos a todo lo mejor de nuestra nación a los de la calaña de George Bush y Dick Cheney, que quieren destruir nuestra nación.
Un estado de terror sólo engendra la crueldad – la crueldad, el miedo, la demencia y luego la parálisis. En el centro del círculo de Dante, los damnificados permanecen inmóviles. Si no nos llena la ira, si no logramos producir valentía, incluso militancia, para desafiar a quienes en el Partidos Demócrata y en el Partido Republicano que nos llevan hacia el estado corporativo, habremos malgastado la valentía y la integridad que más necesitamos".
jueves, 29 de mayo de 2008
Símbolos religiosos

Hace unos días una propuesta conjunta (no de ley) presentada en el parlamento por BNG e IU y referente a la eliminación de símbolos religiosos en todos los actos de toma de posesión de altos cargos fue rechazado con los votos del PP, PSOE y CIU.
El PSOE fundamentó su posición en que, aunque efectivamente si deben ser eliminados los símbolos religiosos de las administraciones del estado, ésta ha de ser paulatina y sin necesidad de ser regulado.
Creo que somos muchos -católicos y no católicos- dentro del partido socialista los que si estamos de acuerdo con la propuesta rechazada, y que entendemos que la decisión de nuestro grupo parlamentario en el congreso obedece a la intención de evitar otra confrontación más con la iglesia católica.
Sin embargo, me sorprende negativamente -y la verdad nunca había reparado en ello- que en el acto de juramento del cargo de los ministros ante el Rey, el nombrado tiene que jurar con la mano derecha sobre la constitución y un crucifijo y una biblia al lado.
No se trata de arremeter gratuitamente contra la iglesia, pero es que no entiendo el cometido de esos objetos en tal lugar, ya que como todos sabemos por nuestra constitución, España es un país laico, y que la confesionalidad y religiosidad de cada uno pertenece al ámbito personal y no al público.
Por otra parte, entiendo que España es un país con 20 siglos de catolicismo y que por lo tanto nuestra cultura y nuestras costumbres están fuertemente influidas por la religión católica. Pero ésta no ha de ser óbice para que -por muy protocolario que sea- se eliminen todo tipo de símbolos religiosos de actos como el mencionado, y yo incluiría también de las escuelas públicas, hospitales, etc...
martes, 27 de mayo de 2008
Vendedores de Humo
Digo esto porque estoy indignado con la llegada al poder,¡¡de nuevo!!, de Berlusconi , y con la batería de medidas que está desplegando en temas tan delicados y difíciles de resolver como lo son la inmigración, o las relaciones fronterizas con sus nuevos vecinos comunitarios .
Europa ha crecido y ha conseguido unas altas cotas de bienestar gracias a que han existido en los últimos 40 años unos criterios aceptados unánimente que se basan en el derecho irrenunciable de las libertades personales, la igualdad ante la ley, y la solidaridad entre los europeos.
Gracias a esto la Europa de la unión ha gozado y goza del periodo más largo de la historia en el cual no ha habido conflicto armado entre nuestros países.
Por lo tanto los Europeos no podemos permitir que gobiernos y personas que basan sus discursos políticos en aprovecharse del descontento de la ciudadanía en momentos difíciles, y que utilizan maneras de actuar simplistas pero que calan muy bien entre amplios sectores sociales, sean las encargadas de administrar nuestro futuro. Tenemos que hacer una reflexión más madura y seria de las situaciones. La inmigración y otros problemas relacionados presentes y futuros están ahí. Debemos trabajar muy duro en ellos. Pero si de algo estoy convencido es que las políticas de mano dura no son más que HUMO. Sarkozy y Berlusconi tienen mucho predicamento en sus países porque dicen lo que mucha gente quiere oír en momentos y situaciones de crisis como puede ser la actual. La experiencia histórica nos ha mostrado que esto puede crear un campo abonado para determinadas ideologias de extrema derecha que se venden a sí mismos como los salvadores de la patria y la panacea para todos los problemas que la aquejan. Pero, por ejemplo, en las últimas medidas del gobierno Berlusconi han decidido tachar de delincuentes a todos los inmigrantes sin papeles, pero ni una sola palabra para las políticas de cooperación o nada de nada de acuerdos bilaterales con países de origen de la inmigración.
Lo que esta gente hace no es más que poner un emplaste al enfermo para ir tirando, pero... ¿y si lo curáramos?.
Evidentemente si queremos buscar soluciones duraderas a medio y largo plazo habrá que dar de lado a estos vendedores de humo que no harán sino que la cosa vaya a peor.
jueves, 15 de mayo de 2008
La Alimaña
ETA es un animal salvaje que está moribundo. Irreversiblemente enfermo ya no le queda más que esperar su muerte. Y ésta está muy próxima. Sin embargo, como buena alimaña que es, aún en sus últimos estértores intenta causar el máximo dolor antes de su definitivo final.
Esta bestia se muere porque todos los demócratas, a lo largo de todos estos años, hemos luchado con la única -y más poderosa- arma que tenemos, la democracia y el estado de derecho. Y ésto, la capacidad para superar el sufrimiento, el dolor, y las provocaciones han hecho que nuestra sociedad y nuestro sistema de libertades sean hoy más sólidos que en ningún otro momento de la historia de este país.
Con la desaparición de ETA, de algún modo, también desaparecerá el último vestigio del régimen franquista, pues no olvidemos que esta bestia nació, creció y se alimentó ideológicamente por oposición a éste. Pero en el marco de una Europa plural y libre, donde cada uno respetando las leyes puede defender políticamente lo que quiera, su lucha no tiene razón de ser.
El ciclo vital de esta lacra que es el terrorismo vasco está agotado, de la misma manera que también lo estaba en Irlanda el del IRA, y éstos dejaron las armas.
Si en el País Vasco todavía resisten es porque existe una cultura de la violencia fuertemente arraigada en determinados sectores de esta sociedad, y sobre todo porque, como en casi todas las actividades humanas, detrás de todo esto se esconde un gran negocio y la forma de vida de mucha gente. Por lo tanto, mientras esta gente no se busca otra ocupación, la solución final ha de concentrarse en hacerles cumplir la ley en toda su extensión, y en desmontar toda la trama financiera que aún les queda y así asfixiar definivamente esta fiera que se resiste a morir.

